El doctor Adrián Cormillot nos enseña, en su libro "La comida no engorda", a tener en cuenta el volumen de los alimentos. Para sentirnos más llenas e incorporar menos calorías. En los asados, y en muchas otras comidas cotidianas, la ensalada es por lo general un acompañamiento secundario. Pensamos, “con tanto para comer y tan rico, ¿por qué perder tiempo con vegetales que no pueden compararse en sabor?”. Gran error. Las ensaladas son una de las claves para disfrutar del asado – u otra comida “potente” – y atenuar el exceso de calorías.